Internos de la cárcel de Bahía Blanca construyen estructuras de salud para espacios públicos

Trabajo e inclusión

En el marco de un acuerdo entre el Servicio Penitenciario y el municipio privados de libertad fabricaron elementos para ser usados en circuitos saludables en plazas. Destacan la calidad del producto y el impulso resocializador de la iniciativa. Ya los disfrutan vecinos en cinco espacios recreativos

Con el auge de la práctica deportiva, los espacios públicos se vieron obligados a remodelar y renovar su infraestructura. Bahía Blanca no fue ajena a las reformas y el municipio local encargó a los internos de la Unidad 4, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense, la fabricación de 40 estructuras de hierro para los nuevos circuitos saludables.

Dentro del taller de herrería del penal de Villa Floresta los internos pusieron a disposición de la Dirección General de Áreas Públicas de la Municipalidad de Bahía Blanca la mano de obra altamente calificada para construir los dispositivos encomendados mediante el sistema de órdenes de trabajo.

“Los productos fueron realizados con una excelente calidad y un gran nivel en las terminaciones. Realmente, son comparables a los que se ofrecen en el mercado, o inclusive, superiores”, afirmó la ingeniera a cargo de la Dirección General de Áreas Públicas, Elena Díaz Martínez.

Al respecto, el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, dijo que “la gobernadora María Eugenia Vidal nos impuso el objetivo de que los internos deben incorporar oficios y que tomen hábitos laborales, ya que son las claves para que puedan cambiar el futuro. El tiempo de estar privado de libertad es para adquirir herramientas y por eso estamos muy satisfechos con lo que está pasando en la cárcel de Bahía Blanca”.

Las estructuras recientemente confeccionadas ya pueden verse en el barrio “Las Cañitas”, en las plazas Rosario, Villa Don Bosco y Martín Fierro y en el boulevard de calle Don Bosco al 2100.

Uno de los internos, Walter, compartió sus amplios conocimientos con los compañeros y contó: “El Municipio nos brindó los materiales y el diseño. En tanto, nosotros tuvimos que adaptarnos a las exigencias construyendo nuestra propia experiencia. Es una prueba gratificante que nos enseña a trabajar como equipo y nos prepara para el día de mañana fuera de la cárcel”.

El cumplimiento en los plazos de entrega y las imposiciones técnicas que las labores de este tipo demandan, fomentan la responsabilidad y la autosuperación. El director de la Unidad 4, Ariel Martínez, afirmó la importancia de establecer y sostener lazos con otras instituciones y admitió: “El hecho de generar vínculos con entidades estatales o privadas se vislumbra como una cierta posibilidad de inclusión para quienes cumplimenten su condena”.

Desde la cartera de Justicia destacaron que en diciembre de 2015 encontramos que solo funcionaban 51 talleres de oficios en las cárceles de la Provincia, y ahora tenemos 310 en funcionamiento. Además, resaltaron que en lo que va del año, más de 13.300 internos se encuentran capacitándose en oficios dentro de los talleres de las unidades penitenciarias y otros 14.500 están estudiando en el nivel primario o secundario.

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