Interno poeta presentó su primer libro desde una cárcel de San Martín

Maximiliano Mercado tiene 44 años y está preso. Pero la privación de su libertad ambulatoria no dañó su capacidad de crecimiento intelectual. En la Unidad 47 del Complejo Penitenciario San Martín, presentó ayer “Latente (luz sobre lo explícito, luz sobre lo ignorado)”, su libro de poemas.
En un evento realizado en el Salón de Usos Múltiples de la cárcel, Maximiliano contó cómo fue el proceso donde pudo “transformar el dolor en poesía”.
Oriundo del partido de Moreno, del oeste del Gran Buenos Aires, a Mercado siempre le gustó la lectura, ya que su padre también escribe y además tiene un puesto de diarios y revistas donde aprovechó para leer todo lo que estaba a su alcance. “Vengo de una familia ligada a la literatura, mi padre hace poco publicó un libro, siempre me interesaron las letras pero cuando estaba afuera no le prestaba atención”.


Una vida cargada de excesos y adicciones hizo que terminara leyendo adentro de la cárcel. En el marco de los espacios de abordaje psicosocial que se llevan adelante en la Unidad 47, Maximiliano participa en el taller de literatura, donde todas las mañanas se junta con un grupo de otros diez internos y trabajan distintas temáticas a través de la lectura y la escritura.
En este contexto, Mercado empezó a escribir cartas a su familia, compuesta por su mujer, sus cuatro hijos, sus padres y sus hermanos. Pablo Montemurro, un psicólogo social del Servicio Penitenciario vio en él un gran potencial y lo incentivó a continuar por ese camino. “Hace dos años empecé a escribir y cuando surgió la idea de hacer un libro parecía algo irreal” dijo Maximiliano.


“Escribió a más no poder, en la celda, en el pabellón, en el patio, en el centro cultural, en la escuela (porque está haciendo la secundaria), porque de un momento puede salir un poema con un contenido hermoso, empezó a interpretar, a pulir, y todo eso lo fue volcando a la escritura. Después, empezamos a trabajar sobre su subjetividad, qué lo atravesaba más, y seleccionamos los poemas. La escritura fue como un canal de descarga y de descubrimiento de su yo. A través de las correcciones, llegamos a seleccionar y trabajar pensamientos subjetivos y la experiencia transitada de su vida en poemas”, señaló Pablo, encargado del taller.
Además de los escritosMaximiliano es autor de la ilustración interior y el arte de tapa, y Pablo escribió el prólogo y la contratapa de ““Latente (luz sobre lo explícito, luz sobre lo ignorado)”.
Con su libro en la mano y ante unos cincuenta internos, autoridades y personal penitenciario, Maximiliano presentó el producto de este trabajo en conjunto: “Yo no creía al principio pero pasó el tiempo, con esfuerzo, dedicación, esto fue tomando forma hasta el día de hoy que es realidad. Nuca había escrito antes y quién iba a decir que estando privado de libertad iba a escribir un libro, pero está acá y es realidad”. Regaló un ejemplar a cada pabellón y, emocionado, recitó “Mujer”, uno de sus 43 poemas recién publicados.


“La escritura es un mundo donde me encuentro libre, donde puedo viajar, tener aventuras, conocer más sobre la psiquis, cómo piensa otra persona, porque lo que me costaba a mí era pensar de otra manera”, afirmó el detenido. Los textos hablan de la familia, el encierro, su pasado tóxico y el cambio. “Deja un mensaje esperanzador para todos aquellos que tienen que pasar por esto y para cuando salgan para que no vuelvan, para que no sufran, para que no sientan el dolor que yo transformé en poesía”, expresó.
Al respecto, el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, afirmó que “el conocimiento no se le puede quitar a nadie, aquello que incorporan para siempre es suyo, por ello celebramos la educación que apunta a sacar lo mejor que cada uno tiene dentro”.

Ferrari destacó que el trabajo en los talleres culturales y dijo que “en las cárceles cumplen un rol fundamental”, y enfatizó en ese sentido que “contamos con el apoyo de la gobernadora, María Eugenia Vidal, para enfocarnos en ello”.


Todavía no sabe cuánto tiempo permanecerá preso, pero “Cuando recupere la libertad espero poder seguir escribiendo, tengo proyectos, es algo muy bueno para mí y para los demás, que sepan que se puede desde acá adentro hacer algo bueno”, dijo Maximiliano, el interno poeta.
2 de noviembre de 2017

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