El Ministerio de Justicia de la Nación donó máquinas de coser industrial y elementos para la enseñanza. Las privadas de la libertad participarán de dos encuentros semanales. La instrucción estará a cargo de un oficial del Servicio Penitenciario, especialista en la materia. El emprendimiento textil busca dotar de un oficio con salida laboral en pos de reducir la reincidencia

Las privadas de libertad alojadas en el anexo femenino de la Unidad 4 Bahía Blanca comenzarán una capacitación teórica práctica en el rubro textil a fin de realizar ropa blanca, material hospitalario, ambos, delantales y diversa indumentaria de trabajo, en un emprendimiento que cumple con el objetivo de la formación en oficios.

Se trata de un curso de dos encuentros semanales que estará a cargo de un oficial del Servicio Penitenciario Bonaerense, un especialista en la materia y que también trabaja en una fábrica textil de la localidad de Pigüé.

“El objetivo es capacitarlas en el manejo de máquinas de coser industriales y convertirlo en un emprendimiento productivo generado dentro de una institución penal”, explicó el director de la Unidad, Luis Velasco.

Dos máquinas de coser industrial de triple arrastre, una overlock, hilos de poliéster y de fibra, reglas y escuadras de fibrofácil, tijeras, centímetros, cajas de agujas industriales y un pizarrón fueron aportados desde la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de Nación, en el marco de la presentación conjunta de un proyecto de capacitación en el rubro textil del Departamento de Cultura Laboral Región Sur y de la Secretaría de Políticas Sociales de la Municipalidad de Bahía Blanca.

Según se detalló, las mujeres privadas de libertad serán capacitadas de acuerdo a las actividades que desarrollan en el perfil profesional para interpretar prototipos o diseños, tratar y transformar moldes, cortar prendas de diferentes características, operar máquinas familiares y/o industriales para realizar el ensamble, cosido y acabado de las de prendas. También, se les enseñará a operar en la comercialización del producto terminado.

Dentro del Programa Mutua Ayuda Solidaria (MAS) quienes asistan al taller podrán aportar su mano de obra a las instituciones que así lo requieran, afianzando, de esta manera, sus conocimientos. A su vez, cuando la producción alcance los estándares de calidad requeridos, se ofrecerá mediante órdenes de trabajo, con el aval de la Subdirección General de Trabajo Penitenciario, a cargo Daniel Mugica, y de la Dirección de Trabajo, encabezada por Pablo Jotayan.

“Trabajamos coordinadamente con el ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, en proyectos que nos unen frente a temas que tratan poblaciones vulnerables”, afirmó el secretario ejecutivo del Consejo Federal de Derechos Humanos, Alejandro Collia, en el inicio de la capacitación.

El curso incluirá a doce mujeres, de un total de treinta internas alojadas en el anexo femenino de la Unidad 4, que están próximas a salir en libertad. La idea es que se inserten laboralmente y que aumenten sus posibilidades a la hora de acceder a créditos para microemprendimientos o para maquinarias.

De la apertura del taller participaron Collia, el coordinador del Consejo Federal de Derechos Humanos, Octavio Ripoli, la secretaria de Políticas Sociales, Vanina González, el jefe de Complejo Penitenciario Zona Sur, Fabián Vázquez, y el director de la Unidad 4, Luis Velasco.

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