Ocurre en las Unidades 4 y 19 del Servicio Penitenciario Bonaerense. La producción la llevan a cabo internos, algunos de ellos en recuperación por adicciones, tras un acuerdo con una empresa. Realizan forrado de termos y latas, fajas de cueros para mates y llaveros, y ensamblan piezas como imanes, lapiceros y portallaves

Internos de las Unidades 4 de Bahía Blanca y 19 de Saavedra confeccionan regalos empresariales que se comercializan en un local de Mar del Plata y en todo el país, a través de la venta online, en una iniciativa que forma parte de las actividades labores que suceden en el ámbito de las cárceles del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).
La experiencia de capacitación laboral y de producción es consecuencia de un acuerdo institucional desde la Dirección General de Asistencia y Tratamiento del SPB con la empresaria Sandra Vitale, dueña de “El Matrero” y “Matesanto”.
En el penal de Villa Floresta, en Bahía Blanca, diez internos del pabellón 8, bajo tratamiento especializado para personas drogadependientes, realizan forrado de termos y latas, fajas de cueros para mates y llaveros, y ensamblan piezas como imanes, lapiceros y portallaves.
En tanto, cinco detenidos alojados en la Unidad 19 Saavedra, confeccionan piezas textiles como bolsos materos o necessaires.
Los privados de libertad que participan en el emprendimiento perciben un incentivo a cambio de su mano de obra.
Si bien el trabajo de los internos en este proyecto es diario, la dueña de “El Matrero” y “Matesanto” concurre tres veces por semana a Bahía Blanca y dos veces al mes a Saavedra para mantener el contacto y supervisar la tarea.
“Así sea uno solo el que se pueda recuperar, pienso que será uno menos que robe y uno más que pueda reinsertarse’’, afirmó Vitale, quien contó que por su empresa pasaron más de quince liberados. En este sentido, comentó: “La idea es que tengan contención, al menos, hasta que puedan encontrar un nuevo trabajo”.
Juan, uno de los internos de la Unidad 19, especialista en diseñar y confeccionar bolsos materos, afirmó: “A pesar de estar privado de mi libertad, con este trabajo puedo colaborar con la economía de mi familia. Desde todo punto de vista es positivo ocupar el tiempo en aprender un oficio, sumar experiencia en el rubro textil y colaborar con mi hogar. Uno se siente mejor y valora las posibilidades que se nos brindan”.
Es oportuno mencionar que “El Matrero” es un emprendimiento que atiende en pequeña y gran escala las necesidades del rubro de regalos empresariales, artículos personalizados y recuerdos turísticos. En tanto, “Matesanto” es un conjunto de mate y bombilla que conforma un sistema de vaciado para la yerba que lo hace único en el mercado.
Desde el ministerio de Justicia que conduce Gustavo Ferrari, estimulado por la gobernadora María Eugenia Vidal, se incentiva este tipo de programas con el objetivo de preparar a los privados de libertad para un futuro con capacidades para ingresar al mercado laboral.

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