Niños que viven con sus madres en la unidad 33 recibieron juguetes por la Navidad

Gracias a la acción conjunta entre el Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires, la Dra. María Jimena Monsalve, titular del Juzgado Nacional de Ejecución Penal 5, el Director de Capellanía General del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), padre Eduardo Lorenzo y un grupo de personas que apadrinan a los hijos de las detenidas de la Unidad 33, los niños que están momentáneamente alojados allí, recibieron sus regalos de Navidad.
En una búsqueda permanente por fortalecer los derechos de los menores, que durante los primeros cuatro años de su vida acompañan a sus madres en un pabellón especialmente acondicionado de la Unidad 33 de Los Hornos, el viernes 21 de diciembre, se realizó entrega de regalos de Navidad.
La iniciativa del “padrinazgo”, de la cual formaron parte más de 350 personas, tiene como fin que cada niño tenga su regalo personalizado, elegido por cada familia participante. La idea surgió del trabajo efectuado por la Dra. María Jimena Monsalves y su equipo del Juzgado Nacional de Ejecución Penal N° 5. Participaron de la entrega funcionarios de ese Ministerio junto a sus pares del Organismo Provincial de la Niñez y la Adolescencia, en el marco del trabajo conjunto que entre ambos Organismos llevan a cabo en pos de fortalecer la protección de los derechos de los niños y niñas que se encuentran bajo su órbita y la del Servicio Penitenciario.
La Dra. Monsalves comentó, “ La materialización de este trabajo en red es fundamental para acercar esta línea de protección, el afuera con el adentro y viceversa, para que como sociedad en su conjunto podamos colaborar con quienes más nos necesitan, especialmente en estas fechas donde celebrar la Navidad junto a ellos es el mejor regalo que podemos recibir”.
Al respecto, el Ministro de Justicia, Gustavo Ferrari expresó: “Las madres y sus hijos privados de libertad son preocupación fundamental de nuestra gestión, en eso contamos con el apoyo irrestricto de la gobernadora Vidal, que nos ha pedido hacernos cargo de los derechos de los niños que no han elegido esta situación, así que es nuestro deber que de tener que atravesarla lo hagan de la mejor manera posible con la cobertura de todos sus derechos como cualquier niño que habita nuestro suelo”.
Soledad, alojada en el pabellón de madres junto a su hijo de tres años, se mostró feliz por las visitas y especialmente por los regalos, “estoy muy emocionada y sorprendida y él (por su hijo) está feliz, gracias por acordarse de nosotras en fechas como éstas que tanto lo necesitamos”, dijo.

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